ESTOS LAMENTABLES COMPORTAMIENTOS QUE SE DABAN A LA VISTA DE TODOS EN MUCHOS SITIOS PÚBLICOS, YA NO SERÁN ACEPTADOS LEGALMENTE EN COLOMBIA
Colombia ha dado un paso adelante al prohibir el consumo legal de dosis mínimas de drogas y alucinógenos.
La medida, que se da cuando en el mundo se promueve la legalización de la droga, representa un importante paso adelante en cuanto a la concepción del problema de las adicciones, señalando que la sociedad no debe tolerarla y mucho menos facilitarla.
Es esta una vía estrecha para resolver el problema de las adicciones, y una manera de decirle a quienes trafican que no se les proporcionarán legalmente amplios mercados de consumidores.
A partir de 1948 la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera a la marihuana una droga peligrosa desde todo punto de vista: físico, mental o social. Sin embargo, el debate sobre su legalización continúa abierto, debido a algunas investigaciones que indican sus posibles cualidades terapéuticas que contradicen la opinión negativa sobre ella.
La polémica que genera es muy intensa, debido a que incluye factores económicos, sociales, políticos, de salud y hasta religiosos; empero, el cáñamo índico o marihuana (Cannabis sativa) es una planta conocida desde antaño, tanto así que hace siglos, en África y Asia, era utilizada con fines terapéuticos, además de que sus fibras servían para fabricar cuerdas, ropa, calzado y papel.
Yendo más lejos, es posible afirmar que la relación de la humanidad con este vegetal es más estrecha de lo que pensamos, además de que está llena de datos curiosos, como los siguientes:
- El registro más antiguo que se conoce de la marihuana se encuentra en un manuscrito chino que data de hace 8 mil años.
- Llegó a Europa en el año 1500 antes de nuestra era, y 10 siglos después fue citada al principio de un texto sobre plantas medicinales por el filósofo persa Zoroastro.
- En el 800 de nuestra era, Mahoma permitió el uso de esta planta, a la vez que prohibió el alcohol.
- Los españoles introdujeron este alucinógeno en América en 1545, concretamente en Chile.
- La declaración de independencia de Estados Unidos (1776) fue redactada en papel elaborado con Cannabis sativa. Sus redactores eran, en su mayoría, consumidores de esta planta.
- Las palabras "marihuana", "marijuana" y "mariguana" surgieron en México a finales del siglo XIX y principios del siguiente. Como testimonio tenemos el popular corrido La cucaracha.
Aunque existieron cientos de documentos favorables sobre el uso medicinal de la marihuana entre la comunidad médica occidental, como los trabajos del doctor escocés W. B. O'Shaunghnessy (1841) o del francés Jacques-Joseph Moreau (1845), a principios del siglo XX se inició la descalificación de la planta por atribuírsele efectos adversos.
Ello inició en 1923, cuando se reportó baja productividad de los mineros sudafricanos que utilizaban el cáñamo índico, en tanto que al año siguiente, durante la Segunda Conferencia Internacional del Opio, se clasificó a este vegetal como narcótico, cuyo consumo tendría que regularse. Finalmente, Inglaterra prohibió su uso en 1928 al considerarlo "planta peligrosa"; la misma resolución adoptó Estados Unidos en 1937 e, igualmente, la OMS y sus naciones miembro en 1948.
Las Drogas y sus Efectos
La utilización de drogas se ha vuelto cada vez más común y por lo tanto los problemas implicados son más graves y de mayor envergadura.
Generalmente, la población más propensa al uso indiscriminado de drogas es la juventud y nuestras sociedades se han dedicado a recriminarlos sin darse cuenta que parte de la solución es la educación de la que carecen.
Conscientes de este problema hemos decidido abordar este tema y explicar claramente cada droga y sus efectos para que así tengan la información necesaria y sepan exactamente en qué consiste el problema de las drogas.
Sin duda una de las drogas ilegales más conocidas es la marihuana y de este mismo tipo es el hachis. Son drogas alucinógenas, pero leves aunque no inofensivas. Particularmente, la marihuana es una mezcla verde o gris de hojas o flores secas cortadas en trocitos de la planta Cannabis sativa y también se conoce como "hierba", "monte", "joint", "pot", "mota", etc. Ambas, la marihuana y el hachís se fuman en forma de cigarro o en pipa y por ello sus efectos más comunes son complicaciones respiratorias.
Su acción es depresora y su uso constante puede producir más que todo adicción psicológica. Entre sus efectos se cuentan la reducción de la capacidad de coordinación y concentración, el aumento desmesurado del apetito , el síndrome amotivacional o aislamiento, la memoria puede verse afectada, y pueden presentarse dificultades en los procesos de aprendizaje, mal genio y nerviosidad. Además, la bronquitis crónica, el enfisema pulmonar y el cáncer de pulmón pueden ser eventuales consecuencias de su utilización. Si su consumo es prolongado, los hombres pueden disminuir el conteo de espermatozoides y su movilidad.
Por su parte, la cocaína se deriva del arbusto de la coca y se clasifica dentro de las drogas ilegales estimulantes. Puede ser inhalada, fumada o inyectada directamente en la vena. El crack o "piedra" es clorhidrato de cocaína, un derivado químico de la cocaína y se fuma. Estas drogas producen un nivel de adicción muy alto, especialmente el crack. Su consumo provoca cambios drásticos en el comportamiento cerebral, pues rápidamente llega al cerebro. La personalidad del consumidor es afectada, puede presentarse paranoia, psicosis y alucinaciones. Al ser inyectada crece la posibilidad de que surjan infecciones y el peligro de trombosis. Aparentemente, el fumar el crack genera más adicción que cuando se inhala la cocaína. Como son inyectables, los usuarios están expuestos a contraer el virus HIV o SIDA si comparten las jeringas o el equipo de inyección.
Otras drogas inhalables como el cemento o pegamento, la gasolina, el thiner, por mencionar algunas, son sustancias generalmente volátiles que se aspiran por la nariz y su procedencia es química. Su fácil obtención y bajo costo permiten una mayor utilización, además su venta no es ilegal y se consiguen en establecimientos comerciales, ya que no están pensadas para ser ingeridas. Dentro de sus efectos se cuentan los mareos, las náuseas y la diarrea. Además, puede presentarse desorientación, incoordinación motora, ojos vidriosos, tos, flujo y sangrado nasal, taquicardia, o palpitaciones, dolores abdominales o de cabeza, problemas respiratorios, debilidad muscular, pérdida del olfato, conductas violentas y descontrol de esfínteres. Su uso puede provocar hepatitis, daño pulmonar, renal o cerebral permanentes.
Por otro lado, las anfetaminas pertenecen a las drogas estimulantes y se distribuyen en forma de pastillas o píldoras de diferentes colores, y se pueden ingerir o desmenuzar para inyectarlas o aspirarlas. Son adictivas y producen dependencia física y psicológica. Como estimulan el sistema nervioso y aumentan la presión sanguínea producen pasajeramente y de manera ficticia un aumento de confianza y autoestima.
Las anfetaminas inhiben la sensación de hambre y sueño, dilatan las pupilas, producen dolores de cabeza, pérdida de visión, mareos, sudores, sequedad en la boca y ansiedad. Por eso, es común que se utilicen con el objetivo de mejorar en una actividad, para estudiar o incluso para perder peso. El mayor peligro es que su uso se expone al organismo a un sobreesfuerzo y afecta las funciones básicas del cuerpo.
Algunos de los efectos más graves presentados -sobre todo con su uso prolongado y habitual o en grandes dosis- son temblores, pérdida de coordinación, daño en los riñones y otros tejidos internos, psicosis, manía persecutoria, desnutrición, fiebre alta o insuficiencia cardiaca. Después de que se ha disipado la estimulación o durante el doloroso síndrome de abstinencia se produce depresión severa, cansancio y letargia. Su uso es ilegal, excepto en algunos países donde la medican para situaciones de narcolepsia en dosis controladas.